lunes, 12 de octubre de 2015

No es que no te crea






Hubo un tiempo en que la fantasía inundaba la tierra por todos los lugares se escuchaban relatos de personajes míticos personajes que a través de los tiempos y las tierras donde se contaban cambiaba de nombre o apariencia pero siempre con el mismo resultado, personajes de fábula o de leyenda, o es que soy yo el único que cree en hadas.
¿Es que ya nadie cree en las hadas?
Si no las vemos, ¿es porque no existen en nuestro corazón? Y si existiesen, ¿las veríamos?
¿O no las vemos porque no creemos que existan?
Sabemos, por lo que otros han narrado en sus libros o por las leyendas transmitidas oralmente de generación en generación, que en toda época de la humanidad han existido seres únicos, capaces e logros fuera del alcance del común de los mortales.
Entonces,¿si eso es posible? ¿por qué no puede existir ahora en el pleno siglo 21? ¿sabemos acaso en que forma se presentan ante nuestros incrédulos ojos.
Creo que se presentan cuando menos lo esperamos pero solo las vemos con los ojos del corazón.
Yosua, trabajaba en una gran empresa con mucha gente repartida por todo el territorio llevando alegrías , penas mercancías y todo lo que se te pueda ocurrir dentro de unos limites en el centro donde el trabajaba había muchas gente jóvenes guapas otras menos agraciadas pero en general muchas mujeres y con todas charlaba, con todas menos con una, se llamaba Ylisarai, era verla y le daba un corte tremendo aunque en algunas ocasiones por motivo del trabajo le había preguntado cosas, y no es que estuviera enamorado de ella, NO eso era algo inconcebible y no se le paso por la cabeza en ningún momento, sabia que compartía su vida con la persona que quería y jamás se le hubiera ocurrido decirle o insinuarle lo mas mínimo, puesto que no había nada que insinuar. ya que tenia muy claro, cuales eran sus preferencias en cuanto a relaciones sentimentales y esta mujer no encajaba en su concepto de pareja.
Las repetidas ocasiones en que tuvo que hablar con ella, cada vez que la miraba a los ojos(negros como la noche) parecía que te sumergías en una inmensidad que era como si te transportara al país de los sueños, o de las fantasías, sus pestañas eran como las plumas del caballo mitológico que cabalgaba al viento como tu andas por la calle, y si clavaba sus ojos en ti era lo mismo que ocurría con el personaje de medusa.

De la misma forma que si mirabas a medusa quedabas convertido en piedra, mirar a los ojos a Ylisarai era quedar convertido en el mas estúpido de los mortales , incapaz de decir palabras coherentes tenias que bajar la mirada para poder quitarte del influjo de sus ojos, así día tras día y tratando en cuanto la veía de resolver el enigma, pero era imposible la profundidad de su mirada era mas fuerte que todo lo que intentaba para combatirla y terminaba sucumbiendo, triste destino el de Yosua por tratar de descubrir si Ylisarai era en realidad un hada del siglo 21.