martes, 14 de julio de 2015

Nuestra historia de amor







El capricho de Aristóteles Onassis

El armador griego Aristóteles Onassis era hacia 1950 uno de los hombres más ricos del mundo. Aprovechaba bien su estatus disfrutando de fiestas glamurosas y cruceros por el mediterráneo en compañía de la alta sociedad, entre los que se incluían el Príncipe Rainiero de Mónaco y Grace Kelly. Fue en uno de esos cruceros donde conoció a la que por entonces era una auténticadiva de la ópera en el más amplio sentido de la palabra, María Callas. En ese momento comenzó una apasionada pero triste historia de amor.
Y el armador se encaprichó de la cantante. Y por supuesto que la consiguió. Consiguió que la famosa Callas abandonara a su marido para entregarse por completo a su papel de amante de Onassis, un papel que no era exclusivo para ella. Orgulloso de su conquista, Aristóteles Onassis pulió a María Callas, en fondo y en forma, modelando su apariencia y sus emociones. La verdad es que María no podía con tanto amor; la verdad es que Aristóteles era un hombre tóxico.
María Callas escondía sus complejos y su falta de autoestima con grandes dosis de soberbia y frivolidad, mientras intentaba superar sus carencias afectivas con el hombre equivocado, con un hombre que la consideraba un objeto digno de exhibición, pero un objeto al fin y al cabo.